Visita guiada por el Barrio de Santa Cruz – 1ª parte

El sábado 8 de febrero esta Asociación organizó una actividad cultural en el barrio de Santa Cruz, la primera de dos actividades que vamos a dedicar al ámbito de la antigua Judería de Sevilla. A ella asistió un nutrido número de asociados, que disfrutaron de esta zona privilegiada de nuestra ciudad y quedaron con ganas de seguir profundizando en el conocimiento del resto de la antigua Judería, o sea los barrios de Santa María la Blanca y San Bartolomé.

Este primer acercamiento a la Judería lo iniciamos con una introducción sobre el origen de la población hebrea en la Península Ibérica, retrotrayéndonos a las destrucciones del Templo de Jerusalém y la deportación de un importante contingente a Hispania en el siglo I, cuyos descendientes después de la expulsión decretada por los Reyes Católicos serán denominados sefardíes. 

La población hebrea jugó un papel destacado en Andalucía durante le Edad Media, se trataba de una minoría rica, dedicada a la artesanía, al comercio y las finanzas, que destacaron por sus conocimientos en farmacopea y medicina y, a nivel político, apoyaron tanto la invasión musulmana como la posterior conquista cristiana, tras la persecución sufrida con los almohades. Este apoyo les valió la protección de los reyes y la implantación de juderías en las ciudades más importantes, siempre junto a los  alcázares del rey.

Comenzamos el recorrido en la plaza de la Virgen de los Reyes, donde visitamos al convento de la Encarnación, antiguo hospital de Santa Marta y la plaza del mismo nombre, desde la que arrancaba el muro de la Judería. Este hospital, levantado en la que había sido mezquita de los Osos, lo fundó Fernán Martínez, arcediano de Écija, cuyas incendiarias predicaciones provocaron al asalto y destrucción de la judería sevillana en 1391, en el que murieron más de cuatro mil hebreos.

Proseguimos la visita por las calles Mateos Gagos y Mesón del Moro señalando el trazado del antiguo muro de la Judería y la existencia de dos antiguos baños árabes. Después nos dirigimos a la actual parroquia de Santa Cruz, iglesia del antiguo convento del Espíritu Santo, saliendo de ella por la plaza de la Escuela de Cristo, institución religiosa poco conocida entre los sevillanos, por la discreción de sus actividades, que huyen de las manifestaciones externas tan del gusto de nuestra ciudad, y que tiene su capilla en la parte posterior de la iglesia.

Tras un breve recorrido por calles llenas de historias y leyendas, llegamos a las plazas de Alfaro y Santa Cruz, solar esta última de la antigua parroquia, y antes de la sinagoga del barrio. Proseguimos por la calle Agua, llegando al hospital de los Venerables, fundado por Justino de Neves, amigo de Murillo, quien le encargó importantes obras y al igual que él fue vecino de la antigua judería. Allí contemplamos importantes obras de Velázquez, Zurbarán, Herrera el Viejo, Murillo, Valdés Leal, Montañés, Roldan y otros grandes autores.

Finalmente, a través de las calles Susona, Vida y Judería, y las plazas de Doña Elvira y de La Alianza regresamos al punto de partida, disfrutando de una preciosa mañana de invierno que empezó  con niebla y terminó esplendorosa, y sobre todo de este sugestivo y evocador paseo por este dédalo de intrincadas calles y plazas, que se convirtió en paradigma y escaparate de Sevilla en la Exposición de 1929, auténtica operación de marketing promovida por el marqués de Vega Inclán.

Pinche aquí para acceder a la galería fotográfica de la actividad.

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