«18º EDP Vitoria Gasteiz Maratón Martín Fiz», por Javier Holgado

Volvemos con esta serie de crónicas que relatan las experiencias de Javier Holgado mientras suma kilómetros a sus piernas a través de maratones. El pasado 31 de octubre fue el turno de la 18º EDP Vitoria Gasteiz Maratón Martín Fiz, la cual volvía a celebrarse tras un año y medio de descanso a causa de la pandemia del COVID-19.

2.500 corredores recorrieron las calles de la capital vasca en las distancias de maratón, media maratón y 10K, a partir de las 8:30 horas. Martín Fiz, uno de los mejores maratonianos que ha obtenido marcas en las principales competiciones del mundo y la persona que pone nombre a esta prueba, no pudo participar en ella por una lesión y se dedicó a animar a los atletas tanto en la salida como en la línea de meta.

Javier se congratula con el ritmo y el resultado final que ha obtenido de su participación maratoniana en tierras vascas. «Esta era mi maratón número 36 en menos de 10 años. Y el cuarto en 3 meses. Batí mi mejor marca en maratón, bajando por primera vez de las 3 horas. ¡2 horas 49 minutos y 43 segundos! Con toda seguridad será la mejor marca que nunca jamás consiga. ¡Insuperable! Acabé el 13 de la clasificación general absoluta».

Javier relata, de forma pasional, cada uno de los momentos que experimentó en la carrera. «Quizás fuera la motivación y el convencimiento pleno de que el querer es poder. Las endorfinas y la dopamina que segregaron esa mañana tantas y tantas horas de entreno robadas a mi descanso personal, a mi vida profesional, a mis horas de estudio, a mi familia. Al miedo a romperme de nuevo, al orgullo de correr con la camiseta de España en pleno Euskadi, al homenaje a un abuelo vasco al que nunca conocí, el único no sevillano, y del que por circunstancias de la vida siempre estuvo rodeado de secretos y contradicciones. Esos instantes infinitos al cruzar la meta, recoger la medalla, charlar entre risas con Martín Fiz en meta, que me riñe porque dice que debo descansar más y recuperarme, el campeón y subcampeón mundial de Maratón, campeón europeo y casi medallista olímpico entre otros grandes hitos de su palmarés. Aún es mejor persona que atleta. En la foto lo vemos portando la camiseta de nuestro Ingenieros Running Club. Imposible mejor padrino para nuestro equipo».

Y cuando todo había acabado ya, Javier cogió camino en dirección al descanso, al menos el que se pudiera permitir dentro del cansancio que arrastraba de ocasiones anteriores. Se dio un «paseo por Vitoria» y llegado el momento, «viaje a Sevilla, cojo. Borrón y cuenta nueva. Al sarcófago de nuevo durante otro periodo, a seguir con la rutina diaria y los deberes cotidianos: vuelta al trabajo, al huerto, a la familia. En fin, la vida».

Pero si hay algo que caracteriza a Javier, es su entusiasmo por hacer feliz a la gente y transmitirles la sonrisa que él siempre lleva calzada en su rostro. Para despedirse, dijo el corredor: «me ha costado más años bajar de las 3 horas que acabar la carrera de Ingenieros y el doctorado, pero como todo lo que cuesta esfuerzo extremo, al final, ¡vale la pena!

Javier, en nombre de la AIIAOC, volvemos a agradecerte el esfuerzo incansable por llevar el nombre de Ingenieros Industriales por allá donde tus piernas compitan. Siempre estaremos agradecidos por el espíritu de lucha, el ímpetu y las ganas que le echas cuando se trata de un sacrificio tan duro como el que haces. Desde la Asociación, solo esperamos que sigas sorprendiéndonos como solo tú eres capaz de hacer. ¡Sigue siempre hacia delante!

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